martes, 22 de septiembre de 2015

Frases de despedida de Amor

Así como muchos viven y desvelan por amar al amor de sus vidas, también hay aquellos momentos donde las despedidas se urgen a causa del trabajo u otro motivo similar, sin embargo el verdadero amor no lo ve como una despedida, sino un "te veo mas tarde mi amor". Por otro lado, también hay aquellos casos donde la despedida va más allá por una decepción o penuria del Desamor.

A todo esto, nos viene a la mente el reflexionar y ver las mejores opciones de una despedida de amor tanto buena por un leve distanciamiento de trabajo o algo no ta critico, como por desilusión, por eso traemos unas cuantas frases de despedida de amor para decir a aquella persona lo que siente nuestro corazón cuando se va.

Los enamorados no saben decirse adiós:
se acompañan siempre.

El que está acostumbrado a viajar,
sabe que siempre es necesario partir algún día,
pero por más lejanía que haya,
el amor mantiene unidos los corazones.

Cada vez que me despido de ti me muero por dentro.
Y cada vez que me reencuentro contigo, siento que estoy en el cielo.

No se acaba el amor sólo con decir adiós,
hay que tener presente que el estar ausente no anula el recuerdo,
ni compra el olvido, ni nos borra del mapa.
Si hay amor todo se puede.


Nunca digo adiós,
no dejo que las personas más cercanas a mi se vayan.

Solo en la agonía de despedirnos somos capaces de comprender
la profundidad de nuestro amor.

No se ponga triste ante una despedida.
Una despedida es necesaria para volver a reencontrarse.
Y un reencuentro, después de un momento o después de toda una vida,
es algo inevitable si somos amigos de verdad.

Te digo adiós para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.



Qué triste es la despedida cuando aun existe amor.
No puede cerrar la herida, se desangra el corazón,
no se sabe a dónde ir, y se pierde la razón,
se acaban las ilusiones. Ya no hay a quien darle amor.

Tal vez lo único que duele más que decirte adiós
es no haber tenido la ocasión de haberme despedido de ti.

No le temo a tu despedida: le temo a la desolación que inunda mi alma
al saber que no he de perderme en tus ojos o fundirme en tu piel nunca más.

Es fácil decir "Hola", es fácil decir "Adiós",
no es fácil decir "te quiero" y escuchar un "yo no".


El más difícil no el primer beso sino el último.

El dolor de la separación no es nada
comparado con la alegría de reunirse de nuevo.

Todo gran amor no es posible, sin pena.

Nuestros recuerdos de ayer durarán toda una vida.
Guardar los mejores, olvidar los demás.
 
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